jueves, 15 de diciembre de 2016

¿Sabes que puedes SENTIR como si fueras 3 PERSONAS EN UNA?

¡Increíble!


En muchas ocasiones nos hemos sentido frustrados o enfadados porque sentimos que la otra persona no nos entiende ni comprende. Sentimos que tenemos razón y no cedemos ante las palabras de esa otra persona porque consideramos que nuestro pensamiento es el correcto. Para estos momentos en los que te encuentres situaciones de conflicto con terceras personas te propongo el siguiente ejercicio.


Vas a ser tres personas en una, sí, digo bien, tres personas. Vas a situarte en diferentes posiciones y a vivir qué puede sentir esa persona, a la que, por ejemplo, llamaremos Erick. Para realizar este ejercicio es aconsejable que tengas un espacio para ti, es decir, un lugar en el que nadie te pueda interrumpir al menos durante 20-30 minutos.


1. Revivir la situación de conflicto en primera persona

Vas a revivir por un momento la situación de conflicto, en primera persona. Si es posible, acomódate de la misma forma, o similar en la que estabas cuando todo comenzó, sentado, reposado en la silla, de pie, etc. Cierra los ojos y durante un minuto recuerda lo que oías, veías y las sensaciones que tenías en ese momento. Tómate tu tiempo, sin prisa. Una vez hayas terminado, puedes anotar todo, cualquier cosa que se te pasara por la cabeza y que aún no hubieras detectado, bien sea en tu comportamiento o en el de la otra persona. Ahora, cambia de posición para dejar de pensar en esto que acaba de suceder y/o que acabas de anotar. Puedes andar unos pasos, estirarte, lo que necesites.


2. Revivir la situación como si fueras Erick

En segundo lugar, te vas a situar como si fueras Erick. De igual modo, sitúate de la misma forma en la que estaba Erick cuando comenzó la discusión o el conflicto. Con los ojos cerrados, piensa lo que Erick podía pensar en ese momento, visualiza lo que él veía, escucha lo que él oía, siente como él podía sentirse en ese momento. Interiorízalo durante un minuto, piensa en todo ello tomándote tu tiempo. Una vez finalices, abre los ojos, muévete para desconectar de esa situación y anota lo que hayas descubierto.



3. Pasas a ser un mero observador del conflicto

Para continuar, te vas a colocar en una situación de observador, como si estuvieras viendo el partido desde la barrera. Ahora vas a ser una persona ajena, estás viendo a dos personas tratando un conflicto. Colócate donde tú quieras que sientas que no estás dentro de esa situación. Igualmente, cierra los
ojos y piensa qué estás viendo, oyendo y sintiendo según ves a esas dos personas. Es muy importante que lo mires desde fuera, siendo totalmente imparcial, “esto no va contigo” esas 2 personas quieren una opinión externa a ellas y tú se la vas a dar. Tras un minuto, nuevamente abres los ojos, desconecta de alguna manera, cambiando de postura, moviéndote y anotas lo que has detectado como espectador.




Una vez tienes los 3 puntos de vista evalúa y pregúntate:

- ¿Qué has aprendido de cada una de las posiciones?
- ¿Viste algo diferente en esta experiencia o detectaste algo que antes no habías sido consciente?
- ¿Comprendes ahora para qué actuaba de esa forma Erick? ¿qué pretendía?



En muchas ocasiones, tras una discusión se esconde el miedo, la necesidad reconocimiento, de llegar a tener un estatus determinado, etc. Y si somos capaces de identificar eso en la otra persona, también seremos capaces de actuar de forma diferente en esas situaciones, lo que, entre otras cosas, nos facilitará la comunicación.



Te recomiendo hacer este ejercicio en situaciones en las que tengas un conflicto o discusión con una persona. Te ayudará a verlo desde otro punto de vista y aminorará el impacto emocional que esa situación haya podido tener en ti. Para ello, es importante que te tomes el tiempo necesario, estando muy centrado en cada posición. ¡Pruébalo, notarás el cambio!



La frase de este post es de Rob Goldston





También en: http://www.jobshunters.es/noticias/tribuna/

Cristina González Manzano
Coach Certificada. Formación & Headhunting


www.forselecting.com

miércoles, 30 de noviembre de 2016

EN LA SELECCIÓN...las EMPRESAS también tienen "DEBERES"

Empresas, SIEMPRE podemos MEJORAR


Son cientos los artículos que encontramos sobre el comportamiento de los candidatos frente a los procesos de selección. Sin embargo, son muchísimos menos los escritos para orientar a las empresas sobre las “buenas prácticas” a la hora de tratar a los candidatos que pasan por dichos procesos.

Me gustaría dar algunas pautas, y sobre todo, decir a los candidatos que de igual modo que se les exige, las empresas cada vez más nos exigimos y cambiamos nuestra forma de hacer, o deberíamos, para que los procesos sean más cómodos y también provechosos para los candidatos. Desde mi punto de vista, todo candidato puede aprender muchísimo participando en el proceso de una vacante, desde cómo mejorar sus respuestas, pasando por las nuevas preguntas o estrategias empleadas en las entrevistas, hasta aprender a reconocer el lenguaje no verbal, tanto del entrevistador como de él mismo.


Pautas para empresas:


1. Siempre que un candidato envía su CV a una empresa, debe responderle informándole de la correcta recepción de éste y de si hay o no posición abierta en la que pueda participar. Cuando remite su candidatura a una empresa, lo hace desde la ilusión, pensando que quizás le surja una oportunidad. Por ello, qué menos que responderle dándole las gracias e informándole sobre la situación de la compañía en cuanto a las posiciones disponibles.

2. Algo muy apreciado por los candidatos durante los proceso de selección es escribirles cada 15 o 20 días informándoles si siguen participando o en qué fase se encuentran del proceso si éste se dilata.


3. Cuando un candidato pasa a tener entrevistas o a realizar pruebas en el proceso de selección, hay que intentar que el candidato se sienta lo más cómodo y a gusto posible independientemente de la finalidad de cada prueba. Cuando un candidato marcha de nuestra compañía con la sensación de que es un sitio agradable para trabajar donde se le valoraría y tendría un crecimiento, no hay nada mejor para nosotros. Por esto, es muy importante INFORMAR. Ofrecer información detallada sobre:

- Cómo es la empresa, a qué se dedica.
- Cómo se trabaja, cuáles son los departamentos.
- En qué departamentos hay vacantes (si en la oferta no quedaba totalmente explicado).
- Explicar la/las vacantes con detalle.


4. Tras una entrevista, por qué no preguntar al candidato si quiere nuestro feedback. No hay nada más satisfactorio que, de no poder incorporar a alguien, darle algunas píldoras de información que le ayuden a mejorar para su próxima oportunidad. Por supuesto, siempre desde la perspectiva del aprendizaje y ofreciendo un feedback positivo.


5. Cuando un proceso finaliza, recuerda informar a todos los participantes de la decisión final, agradeciendo siempre su participación.


Si esto lo seguimos todas las empresas, conseguiremos que los candidatos que participen en nuestros procesos sean los mejores embajadores de nuestras empresas, aumentando también su motivación y confianza para seguir con la búsqueda.
 ´

Para este post, no he encontrado mejor frase:

“El camino a la felicidad se hace mucho más brillante al aplicar el precepto, intenta tratar a los demás como te gustaría que te trataran”




Cristina González Manzano
Coach Certificada. Formación, Recruiting & Headhunting

www.forselecting.com


miércoles, 16 de noviembre de 2016

ARRIESGAR ES GANAR. Parte 2

Mejorando aún más la toma de decisiones…


Todos conocemos el dicho de “quien no arriesga no gana” y yo me posiciono a su favor. En este post quiero seguir ayudándote a tomar decisiones. En el anterior, ya te mostré un ejercicio muy útil y siguiendo esa línea, hoy voy a contarte las cosas que yo personalmente he tenido en cuanta antes de tomar una decisión realmente relevante en mi vida y todo lo que puedes ganar al tomar dicha decisión y salir de la llamada “zona de confort”. ¡Allá vamos!

A TENER EN CUENTA antes de tomar una DECISIÓN IMPORTANTE  para TI.

Esta fase es crucial para tomar una buena decisión en tu vida. Si el ejercicio del  post anterior te ayudó, con este acabarás de decidirte. Tómate todo el tiempo que necesites para darte las respuestas, no hay prisa, puedes tardar meses, incluso algunos años en determinados casos, lo importante es tomar una decisión con total convicción y te voy a ayudar a ello. Respóndete estas preguntas, te animo a que sea con papel y boli:

- ¿Es algo bueno para ti?, ¿vas a sentirte más feliz de lo que estás ahora mismo?

- ¿Esta decisión la tomas por una motivación intrínseca o extrínseca?, es decir, ¿la tomas por una motivación que dependa de ti o por algo que dependa de factores externos?. Una motivación intrínseca es, por ejemplo, la autosuperación, una motivación extrínseca es, por ejemplo, el dinero. Las decisiones más acertadas son las basadas en motivaciones intrínsecas, cuando las tomamos en funciones de una mera satisfacción por realizar algo sin necesidad de incentivo externo, pues si lo hacemos basándonos en cosas que no están a nuestro alcance, cosas ajenas a nosotros mismos, en un no muy largo periodo de tiempo la motivación puede caer en cuanto que veamos, por ejemplo, que no llegamos a conseguir la cantidad de dinero esperada.

- ¿Debes de contar con alguien de tu alrededor para tomar esta decisión porque vaya a influir en tu vida personal y/o laboral?

- ¿Afectaría de forma negativa a alguien de tu alrededor?. Esto debes valorarlo también, pues en ocasiones no estamos preparados para afrontar el hacer daño a otra persona por una decisión que tomemos. ¿Tú lo estás?

- ¿Es viable económicamente?. Si es así, en algunos casos, dependiendo de la decisión a tomar, es importante preguntarse también ¿durante cuánto tiempo puedo trabajar/vivir sin ingresos gracias a mis ahorros? ¿esto es factible?

- ¿En qué te vas a basar para tomar la decisión? ¿para qué te resulta importante hacer “esto”?

- ¿Has valorado los pros y los contras de tomar esta decisión? ¿pesan más los pros?


Una vez has valorado todas estas cuestiones y has decidido TOMAR TU DECISIÓN, ahora quiero mostrarte TODO LO QUE PUEDES GANAR y que quizás nunca te has parado a pensar o nunca te dijeron:

- Disfrutar de la nueva experiencia, de esa sensación de “novedad”, de “incertidumbre” que nos hace estar alerta de todo cuanto sucede a nuestro alrededor y que también esperamos con ilusión.

Saborear los nuevos acontecimientos de nuestro día a día. Tomar una decisión importante normalmente implica que nuestra actividad diaria cambie y por ello, hay nuevas sensaciones, nuevas formas de hacer que también merecen la pena ser degustadas.

-  Conocer la verdadera felicidad, ¿por qué no?. Cuando tomamos una decisión acertada, en un principio suele ser duro, como es normal. Sin embargo, con el tiempo te das cuenta de que “ahora sí soy y estoy realmente feliz”.

- Descubrir lo que hay más allá de donde te encontrabas. En la mayoría de los casos las sorpresas en estos descubrimientos son muy buenas y gratificadoras. Además de averiguar lo que se esconde al salir de la famosa “zona de confort”.

- Aprender a ganar y a reaprender. Yo siempre digo que no se pierde sino que se aprende cómo hacerlo diferente la próxima vez. Y si esta vez algo no ha salido como esperábamos, ya sabemos qué no hacer la próxima vez y cómo no hacerlo, por lo que hemos vuelto a aprender, hemos reaprenddido, ¿y qué mejor que llevarse aprendizajes nuevos?.

Confío en que este post te ayude a tomar esa decisión crucial para ti y para tu vida.


Hoy finalizamos con Benjamin Franklin.

"Motivación es cuando tus sueños se ponen ropa de trabajo"





Cristina González Manzano
Coach Certificada. Formación & Headhunting


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miércoles, 2 de noviembre de 2016

El CV, ¿CON FOTO O SIN ELLA?

Tú decides, solo que antes, lee esto…


Esta es una pregunta que nos hemos hecho es reiteradas ocasiones. Sin embargo, no hay una respuesta ni clara ni rotunda y son muchas las opiniones. En este post te daré algunas claves para que tomes tú mismo la decisión de incluir o no tu fotografía  en tu currículum.
Primero me gustaría preguntarte, si tienes la foto en tu CV ¿para qué la tienes? ¿qué aporta la foto en tu curriculum? y si no la tienes ¿por qué motivos consideras que es mejor no incluirla?. Tómate unos segundos o minutos para responder a estas preguntas, una vez lo hayas hecho y además hayas terminado de leer este post, te animo a que vuelvas a replanteártelas.


Puntos por los que yo INCLUIRÍA la foto en mi CV:

1. Es una carta de presentación más, ayudarás a los reclutadores a recordarte, no solo por tu experiencia, formación o algún dato que les resulte llamativo sino también por tu rostro.


2. Es otro elemento de venta. Una bonita y sincera sonrisa es muy agradable de ver y siempre provoca “algo”, alguna emoción o sensación en el reclutador. Si la foto es correcta solo puede sumar  puntos a tu candidatura.

3. Importante saber que hay profesiones en las que poner una foto es indispensable. Por ejemplo, comerciales, personas de protocolo y eventos y en general todas las profesiones relacionadas con la atención al cliente de forma directa. En muchas de éstas, te pueden descartar si cuando envías tu CV no incluyes la foto. Por otro lado, es importante decir que para ciertos puestos, añadir tu fotografía es menos importante o levante, sobre todo para puestos de back office o en los que no hay ningún tipo de contacto presencial con clientes.

4. La lectura del CV es más agradable. Una buena fotografía capta la atención del reclutador, siempre es más ameno y cercano leer un currículum viendo a la persona de la que habla.

5. Es un factor diferenciador. Al igual que no hay 2 personas con personalidades iguales, tampoco hay 2 rostros iguales, lo que puede ser interesante de cara a la evaluación de tu candidatura.




¿Cómo es recomendable que sea la fotografía?


Aporto algunas recomendaciones para  que la fotografía muestre tu profesionalidad:


- Realizada a conciencia para ser incluida en tu CV y por supuesto, que sea actual.

- El fondo de un solo color a ser posible y en todos claros.

- Con una sonrisa sincera, con la que transmitas confianza.

- Posar con naturalidad y con un peinado sencillo. Por ejemplo como irías a una entrevista de trabajo.

- Para las mujeres es recomendable, si nos maquillamos, que lo hagamos sutilmente, sin exagerar, y que usemos los complementos justos, pues la atención la tiene que tener nuestro rostro no algo que llevemos puesto.


Personalmente, por mi experiencia y la de muchos reclutadores que conozco, no tengo argumentos en contra para no incluir la fotografía en el curriculum. Es cierto que hay personas que piensan que puede ser discriminatorio pero yo hago la siguiente reflexión: con todas las redes sociales con las que contamos hoy en día, cualquier reclutador puede encontrar la fotografía de un candidato por internet. Bajo mi punto de vista, es más apropiado que la primera foto nuestra que vean sea una foto profesional y realizada a conciencia, que no la puedan encontrar navegando  por la web. Por supuesto, esto siempre desde mi mapa, ahora, ¡TUYA ES LA DECISIÓN!.


Para este post he escogido una frase de Daido Moriyama:

 “Una fotografía puede contener múltiples imágenes”


También en: http://www.jobshunters.es/noticias/tribuna/


Cristina González Manzano
Coach Certificada. Formación, Recruiting & Headhunting


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lunes, 17 de octubre de 2016

CÓMO tomar DECISIONES de FORMA DIFERENTE. Parte 1.

En 4 pasos


Cuando tienes que tomar una decisión, ¿cómo lo haces?; ¿te sientas a valorar las diferentes alternativas? ¿tiendes a decidir sin pensar y según tus impulsos?. En este post te daré algunas claves que te ayuden a tomar decisiones de forma eficaz aliviando la ansiedad, algo muy habitual en la toma de decisiones para van a suponer un gran cambio en nuestras vidas.


Siempre que nos enfrentamos a preguntas como: ¿qué carrera, curso o máster quiero estudiar?, ¿en qué sector quiero trabajar?, ¿dónde quiero trabajar?, ¿dónde quiero vivir?, ¿quiero tener pareja?, ¿quiero tener hijos?, etc, en ocasiones nos sentimos frustrados porque no sabemos  qué hacer para descubrir qué es lo que realmente queremos. Además, siempre estamos influenciados por agentes externos, tanto por el contexto/ ambiente en el que vivimos como por familiares y amigos. Por ello, tenemos que ser muy conscientes que cada uno vemos y nos expresamos desde nuestro mapa, lo que significa que ninguna de las opiniones son la “verdad absoluta”. Es interesante aceptar todas ellas y quedarnos con lo que nos puede ser de utilidad para tomar nuestra PROPIA DECISIÓN.


Te propongo un ejercicio que te ayudará en la toma de decisiones:


1. Completa este cuadro (escribe tantos guiones como necesites en cada cuadro y añade tantos cuadros verdes y azules con sean necesarios):



Te resultará curioso que ponga las opiniones de otros.
Si para ti lo que digan otras personas no tiene ninguna importancia, déjalo en blanco pero por el contrario si lo que te digan otras personas te influye, anótalo. Es importante trabajar de forma sistémica, es decir, valorando todos los factores que influyen a la hora de tomar una decisión, pues sin ellos, una parte quedaría descuidada y no podría decirse que la decisión es “definitiva y acertada”. Por esto, tenlo también en cuenta para tomar la decisión. 


Si las decisiones de otros son importantes añádelo sino déjalo en blanco.


2. Una vez lo tengas anotado, a cada guión asígnale un número por orden de importancia (a las preguntas en verde) siendo el 1 lo más importante para ti.

3. Ahora, haz un círculo a los “1” y vuelve a poner por orden de importancia, en este caso de esas cuatro cosas que has redondeado (había 4 preguntas en verde).

4. Con esta información, valora lo que te dice el resto de personas, si es que eso es relevante para ti, y toma una decisión. La decisión no tiene por qué ser inminente nada más hacer el ejercicio, puede ser algo que medites durante un tiempo. De hecho, yo te recomiendo que te preguntes ¿qué pesa más lo que yo he decidido o lo que piensa mi entorno? ¿cómo me siento más feliz tomando mi decisión o adoptando algo de lo que me han dicho?. sincero contigo mismo y así tomarás la mejor decisión.

Vamos a verlo con un ejemplo para que veas lo rápido y útil que puede llegar a ser: 

¿Quiero irme a vivir a París?



Una vez localizadas las 4 cosas más importantes para ti, establece el orden de importancia del 1 al 4, sabiendo que el 1 es lo más importante.












Te recomiendo que hagas este ejercicio tranquilamente y que te des tiempo para pensar las respuestas. Estoy segura que te ayudará, al menos, a tener las cosas más claras y a ampliar tu mapa.


Para finalizar, una vez que tengas la decisión tomada, visualízate con esa decisión, tú dentro de ella. Para ello, recupera un recuerdo en el que te sintieras tan bien como ahora que has tomado la decisión. Una vez lo tengas, puedes cerrar los ojos si te apetece, siente lo que sentías en ese momento, mira lo que mirabas y percibe los aromas que había. Con esto, tu decisión cobrará aún más fuerza, lo que te ayudará a afrontar tu nuevo reto.



En el siguiente post sobre orientación seguiré ayudándote a que tomes esa decisión que por uno u otro motivo es más costosa. ¡No te lo pierdas!


Y ahora la frase para este post, ¡creo que muy acertada!:


“Las decisiones más difíciles de tomar son generalmente las que más te ayudan”




También en: http://www.jobshunters.es/noticias/tribuna/



Cristina González Manzano
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