lunes, 4 de diciembre de 2017

DESIGN THINKING para sesiones y formaciones

¡Las emplearás!


Seguro que en numerosas ocasiones has empleado en tus formaciones o sesiones técnicas de Design Thinking sin darte cuenta. Por ejemplo, el “Brainstorming”, las “Actividades de reactivación” o la “Matriz de motivaciones”. Estas son algunas técnicas que se pueden emplear, pero permíteme que te muestre algunas otras, que bajo mi punto de vista son más divertidas y diferentes y por qué no, más novedosas.

Para comentar, comentar brevemente lo que es Design Thinking y en qué consiste.

Es una nueva metodología para el desarrollo del proceso creativo y la creación de nuevos productos y servicios. Es utilizado en gran medida por áreas de comunicación, de creatividad o de marketing. Sin embargo, contiene una cantidad de técnicas aplicables en múltiples ámbitos y además ofrecen resultados extraordinarios.


A través de una serie de pasos se completa la solución a un problema del usuario.

Los pasos son:

1. Empatizar: en esta fase se trata de ponernos en los zapatos del usuario y determinar los problemas que éste puede encontrar. Posteriormente, se seleccionan 1 o 2 de los problemas con los trabajaremos en las siguientes fases.

2. Definir: una vez tenemos el problema, definimos el objetivo que queremos lograr y el público objetivo, pues no es lo mismo desarrollar un servicio o producto para jóvenes, adultos o niños, por ejemplo.

3. Idear: en esta fase se trata de pensar en ideas para lograr el objetivo que nos hemos marcado.

4. Prototipar: una vez que tenemos la idea definida, tenemos que hacer un “prototipo”, una especie de maqueta, de lo que va a ser la solución que hemos desarrollado al problema o problemas principales que queríamos atajar.

5. Evaluar/testear: esta fase consiste en entregar, mostrar el prototipo al usuario para que nos de feedback y podamos desarrollar la versión final de nuestro producto o servicio.


Como puedes imaginar, estas fases son largas y llevan bastante tiempo, pero si se realizan todos los pasos aplicando algunas de las numerosas técnicas existentes, el éxito está asegurado.

Y hablando de esas técnicas, voy a comentar algunas de ellas que puedes emplear en formaciones y sesiones. Ponle imaginación y prueba a utilizarlas, comprobarás su gran versatilidad.


Técnica de Walt Disney

Podemos hacerlo con todo el grupo si no es demasiado grande o hacer grupos entre 4 y 8 personas.

Hay 3 personajes: El Soñador, el Realista y el Crítico.

Si hay 4 o 5 personas, que 2 o 3 sean Soñadores, una el Realista y otra el Crítico. Si ya hay más de 5, que se equilibren un poco los personajes, pero los que “sobren” por impares, a Soñadores.

Es importante no juzgar ninguna idea en un primer momento, ni Soñadores, ni Realistas, luego serán los Críticos los que analicen si es o no posible aportando sus motivos.

Todo comienza con un Brainstorming por parte de los Soñadores. Posteriormente, el/los Realistas, pasan a valorar cada idea pensando en el “Cómo se llevaría a cabo” y finalmente, el/los Críticos analizan cada idea que el Realista ha filtrado (de los Soñadores) viendo “qué puede fallar”.
Es posible que haya que repetir el ejercicio varias veces hasta que salgan ideas realmente buenas y que puedan ser de utilidad en el proceso. No obstante, es un ejercicio muy potente. ¡Compruébalo!


Consejo de Sabios

Esta técnica es muy divertida también, tiene un gran efecto y además, es muy fácil de utilizar. Se trata de conseguir fotos de personajes influyentes para los participantes para mostrárselas a la vez que les preguntamos, “si XXXX (Bruce Springsteen, Marge Simpson, Jordi Évole, etc) tuviera que dar una respuesta ante esto, ¿qué podría decir?”.

Con esto hacemos que la persona tome distancia del problema, piense en el personaje, que conoce muy bien, y cree nuevas alternativas.



Técnica de los 6 sombreros para pensar

Se trata de trabajar para generar ideas para la solución de un problema ya detectado.

Es una dinámica que se suele hacer en grupo, pero si estamos trabajando con una persona de forma individual, también la podemos emplear haciendo que pase por los diferentes sombreros, siendo nosotros el Azul, ahora comprenderás.

En grupos de 6 se puede hacer ejercicio de 2 formas (si el grupo es de 7, 8 o 9, que no supere los 10, es interesante equilibrarlo con los sombreros Verde, Amarillo y Negro):
De forma individual: se asigna un color de sombrero a cada persona.

De forma secuencial: todos se ponen todos los sombreros, se deja pensar unos momentos y se pone en común, y así hasta pasar por todos ellos

Una vez determinemos la forma en la que se va a jugar (aunque esto lo puede determinar el que tenga el sombrero azul también), comenzamos. Será siempre el que posea el Sombrero Azul el que comience. Una vez hable el Azul, intervendrá el Sombrero Blanco, con cual dará una visión objetiva de la situación y posteriormente irán hablando el resto de sombreros aleatoriamente.

Sombrero Azul: se comienza y termina por él. Es el facilitar y único autorizado para el cambio de sombrero. Explica qué se va a tratar (el problema ya detectado), controla los tiempos y el orden en la que intervienen las personas con el resto de sombreros.

Sombrero Blanco: la persona que lo lleve puesto tendrá que recopilar lo que las otras personas dicen y contarlo sin aportar nada personal. Exponiendo lo dicho de forma totalmente objetiva.

Sombrero Rojo: es el más irracional. Hablamos de corazonadas, intuición, etc. La duración de este sombrero será breve, pues no hay que dar explicaciones de por qué se siente “X” sino tan solo decirlo.

Sombrero Verde: el creativo. Hay que dejar que fluyan ideas y se creen posibilidades y nuevas propuestas. Se puede volver a este sombrero siempre que se quiera y se necesite.

Sombrero Negro: es el que hablará sobre lo que puede fallar de la idea propuesta. Los motivos por los que puede salir mal.

Sombrero Amarillo: es el opuesto al negro. Mira desde el optimismo y de forma constructiva.


Espero que este post te haya resultado interesante y ¡no dudes en escribirme para contarme qué resultados obtuviste!


Para terminar, dejo una frase de Picasso que me encanta:

“Otros han visto lo que es y preguntaron por qué. Yo he visto qué podría ser y he preguntado por qué no”




Cristina González Manzano
Coach Certificada. Formación, Recruiting & Headhunting


www.forselecting.com


lunes, 6 de noviembre de 2017

LinkedIn: ESTRATEGIA A SEGUIR para tu búsqueda de empleo

Te ayudará a aumentar tu visibilidad en la red


LinkedIn es una red que parece ser muy conocida, y digo parece, porque todos hablamos de ella pero, ¿realmente le sacamos todo el jugo?. Por mi experiencia, la respuesta es no. Y por ello, a través de este post te ayudaré a potenciar esta herramienta.

Con los pasos que te contaré a continuación puedes aumentar tu visibilidad en LinkedIn. No te llevará más de 1 hora y media a la semana y puedes emplear los ratos libres del día o tiempos muertos que tengas; yendo en el metro, en el autobús, esperando en la consulta del médico, 5 minutos después de comer para desconectar, etc. Si queremos, siempre podemos encontrar algo de tiempo para mejorar nuestra marca personal, nuestro personal branding.

Antes de empezar, comentarte un pequeño detalle de LinkedIn que es necesario conocer.
En tu red de contactos de LinkedIn tienes acceso a tus contactos, los que tú has ido haciendo, que son los de 1er grado, y los de 2o grado, los contactos de tus contactos. 



Por esto, si te fijas, es interesante que tus contactos directos tengan un gran número de contactos, así tú tendrás acceso a muchos más, los de 2o grado, los cuales no forman parte directa de tu red pero tienes acceso a ellos cuando hagas búsquedas.

Luego estarían los de 3er grado, que serían los contactos de los contactos de mis contactos. En la imagen se observa más fácilmente. Si tienes la cuenta “premium” de LinkedIn también tendrás acceso a estos contactos.



Pasos a seguir para mejorar tu marca personal y posicionarte en esta red social:

1. Si aún no tienes 500 contactos, dedícate a añadir a personas que te sean de interés, bien de tu ámbito profesional o si estás en búsqueda de empleo te sugiero que añadas a personas de RRHH. Es recomendable que llegues a 500 y cuanto más consigas aumentar ese número, mayor será tu visibilidad y posicionamiento en la red.

Para lograrlo, puedes añadir a las personas que ponen LION. Esto quiere decir “LinkedIn Open Networkers”, y significa que estas personas añaden a todas las que les piden solicitud para contactar, lo que amplía tu red considerablemente. Recuerda, si te interesan contactos de Madrid, de A Coruña, de Barcelona, etc, busca LION que estén en esos lugares pues encontrarás LION de todo el mundo.


2. Recomienda publicaciones de personas de tu red. Puedes hacerlo todos los días, un par de ellas, es muy rápido y siempre hay información interesante que también puede ayudar a personas que tengas en tu red.


3. Comenta publicaciones. Puedes proponerte hacerlo 1 o 2 veces a la semana. Siempre hay post sobre los que merece la pena realizar algún comentario.


4. Comparte publicaciones. Puedes ademar comentarlas. Es decir justo cuando la compartes, escribes antes un comentario. Esto aumenta en mayor medida tu visibilidad que si solo recomiendas. Realizar esto 1 o 2 veces a la semana.

Pongo un ejemplo:
Así se hace:



Así quedaría:




5. Haz tú mismo publicaciones, al menos 1 vez a la semana. Puedes publicar artículos curiosos que leas, fotos que te hayan hecho reflexionar, escribir algún comentario, etc.


6. Algo que siempre hago es dar la bienvenida a cada persona que acepto o me acepta en su red. Un mensaje muy breve. Es la primera toma de contacto real. Queremos personas vivas en la red, con las que poder compartir y tomarnos un café si surge la oportunidad.


7. Si estás en búsqueda de empleo o quieres estar informado de las ofertas que se muevan en el mercado, añade a personas de RRHH, éstas suelen publicar siempre en sus perfiles las ofertas que sus empresas o ellas mismas, si son freelance, tienen abiertas en cada momento.


Prueba a seguir todos estos pasos y en no más de 2 meses notarás la diferencia en tu red. ¡Estoy segura!



Este post lo concluyo con una preciosa frase de Chuck Palahniuk:

“Si pintaras lo que tienes en el corazón lo podrías colgar en un museo”




Cristina González Manzano
Consultora de RRHH. Coach Certificada.

 www.forselecting.com



lunes, 16 de octubre de 2017

Sí, podemos conseguir TODO lo que nos propongamos, AUNQUE…

Hay cosas a tener muy en cuenta algunas cosas...


Un profesor que tuve de física y química en el instituto, siempre nos decía: “si quieres ser carpintero, ¡estupendo!, pero quiere ser el mejor carpintero del mundo, esfuérzate por hacerlo cada día mejor, por aprender las nuevas técnicas, busca crecer…” Esta frase se me quedó grabada a fuego. Misión era descubrir dónde quería llegar y luego, luchar por ese sueño.


En esta vida tenemos que ser felices haciendo lo que realmente nos gusta o apasiona, y como trabajar es necesario para vivir, qué mejor que “intentar” (y lo pongo entre comillas porque no se trata de intentar sino de hacer) formarse para desarrollar la profesión con la que nos sintamos felices. Ahora muchos pensaréis cosas como: “claro, pero según está el mercado, a mí me encantaría, pero no me contratan de lo que me gustaría…”. Y sí, estoy de acuerdo, en muchos casos las personas no tienen las oportunidades que merecen. No obstante, si nos empeñamos en algo y luchamos por conseguirlo día tras día y año tras año, lo conseguiremos. Y esto nadie me lo quitará de la cabeza, porque nadie dijo que esto fuera fácil pero tampoco nadie dijo que fuera imposible. Que lloraremos, sí, que echaremos pestes por la boca en muchos momentos, quizás, pero lo más importante, ser positivos e insistir sin cesar hasta conseguirlo. Y para ello… un PLAN DE ACCIÓN, no hay objetivos logrados sin esto.


Una vez tenemos el plan de acción diseñado, hay que ponerse manos a la obra, y es entonces cuando tenemos que tener en cuenta lo siguiente:


A. Cada día seguiré los pasos marcados “estrictamente”, es decir, siempre seré flexible. No obstante, las tareas marcadas las realizaré, y si un día dejé una por hacer, ésta será hecha al día siguiente sin falta.


B. Evitaré cualquier situación que me desvíe de mi objetivo. Puntualmente no pasa nada, pero es importante centrarse y saber qué cosas pueden hacer que no llegue a la meta.


C. El día que me levante sin fuerzas y desmotivado, cerraré por un momento los ojos y pensaré en lo que ya he logrado y en lo que sé que voy a lograr. Lo visualizaré y me diré “lo voy a conseguir porque yo puedo con esto y con más”. Hacerlo tantas veces como nos sea necesario hasta sentirnos mejor y con más fuerza.


D. Llega un día en el que siento que no avanzo, que estoy estancado y que tengo que hacer algo diferente. Pues bien, pararemos y revisaremos el plan, quizás haya que modificarlo, cambiar alguna de las acciones, los tiempos, etc.


E. Si hay algo muy fuerte que me saque del mi plan de acción, es importante plantearse hasta qué punto éste es realmente el momento de querer llegar a la meta. Es algo muy común, las personas solemos comenzar a realizar algo sin habernos percatado de si es o no el momento adecuado. Podemos haber analizado todo, pero cuando verdaderamente se descubre si una persona quiere o no y dónde llega su nivel de compromiso, es en la ejecución de las acciones. Y si ahora no es el momento, lo será en un mes, en dos, en un año o nunca... quién sabe. Y recuerda, si nunca se llegara a ejecutar el plan de acción, podemos aprender mucho de ello, ¿no crees?.



En nosotros está lograr nuestro sueño, objetivo o meta, como queramos llamarlo, lo que sí es más que indispensable es querer lograrlo con todas nuestras fuerzas y con todo nuestro corazón, para que cuando nos pongamos a ejecutar las acciones, lo más importante, tengamos la energía suficiente para aguantar el tiempo necesario y requerido hasta lograrlo. Esto es clave.



Y para este post…maravillosa frase de Robert H. Schuller:

“Un logro espectacular esta siempre precedido por una preparación espectacular.”





Cristina González Manzano
Consultora de RRHH. Coach Certificada.


www.forselecting.com